martes, 19 de febrero de 2019
tener un perro
Me gustan todos los animales y siempre quise tener un perro, así que hace 4 años, por mi buen comportamiento y esfuerzo en la escuela, mis padres me compraron uno. Pero me pusieron como condición hacerme cargo del cuidado: pasearlo, recoger la caca, acompañarlos al veterinario, y que hiciera un curso de adiestramiento. Durante varios meses íbamos cada sábado por la tarde a adiestrarlo en un cursillo junto con otros dueños de perros. Es interesante porque el adiestrador te enseña cuál es el lenguaje que pueden entender los perros, para así comunicarnos con ellos.
Al tener un perro no puedes ir a cualquier sitio de vacaciones porque en muchos hoteles no los aceptan, y tampoco los puedes meter en un avión. Nosotros hemos hecho todas las vacaciones pensando en ellos. Otro problema es que se queden solos en casa. Eso no les gusta nada. Por ese motivo pedí a mis padres tener otro perro, para que se hagan compañía y ellos enseguida estuvieron de acuerdo porque entendieron que los perros son animales sociales y no les va bien estar solos. Los perros pueden molestar a los vecinos con sus ladridos y también a la gente de la calle cuando ladran a otros perros y al tirar de la correa molestan a los peatones.
En las fotos la perrita blanca es Nela, tiene 1 año y medio. El otro es Crack, que tiene 4 y medio. En la tercera foto estoy yo durante el curso de adiestramiento de Crack.
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